La enorme expectativa por el último partido de Lionel Messi con la Selección provocó que las entradas disponibles a través de Deportick se agotaran en menos de dos horas. Con el Monumental colmado, rápidamente comenzaron a aparecer publicaciones en redes sociales e internet ofreciendo localidades a precios muy superiores a los oficiales.

La reventa de entradas con fines de lucro está prohibida en la Ciudad de Buenos Aires por el artículo 108 del Código Contravencional. La normativa establece que la comercialización no puede realizarse “por cualquier medio”, por lo que la prohibición también alcanza a operaciones concretadas mediante redes sociales o plataformas digitales.

La restricción comprende además las entradas de protocolo, cortesía o invitaciones que originalmente no fueron comercializadas.

Qué penas establece la ley por la reventa

Quienes revendan entradas pueden recibir multas económicas o penas de entre dos y 10 días de arresto. Si en la maniobra intervienen personas relacionadas con la organización del espectáculo, el castigo puede aumentar hasta un rango de tres a 30 días.

Además, las sanciones pueden duplicarse en caso de reincidencia o cuando la actividad provoque alteraciones del orden público. La normativa también contempla el decomiso de las localidades involucradas, incluso cuando se trate de entradas auténticas.

En medio de la alta demanda, algunas localidades llegaron a ofrecerse en internet por valores de hasta $1,5 millón.

Para quienes no consiguieron ingresar al Monumental, se habilitó un Fan Fest en Ciudad Universitaria como alternativa para acompañar la despedida del capitán argentino.